domingo, 10 de abril de 2016

Pedanía

    Los sótanos o bodegas existen en todas las construcciones antiguas de Aranjuez, y la leyenda popular hace comunicar los edificios importantes mediante una red de túneles.


Su existencia es dudosa, al menos en la magnitud en que es imaginada, aunque la idea es muy popular en la historiografía local, porque para los autóctonos explican u organizan historias truculentas o indecentes referidas a la nobleza, la realeza, la clerecía, la corte en general que siempre habitó el pueblo, donde caben relatos de amores, guerras, infidelidades, conspiraciones, complots; actividades que requieren del ocultamiento, historias a las que en Aranjuez las gentes son muy aficionadas y -se non e vero, e ben trovato-, dan pistas sobre hechos reales, simpatías y antipatías del pueblo.
Y como Eugène ha logrado entusiasmarme en alguna forma perversa -me temo que no muy científica-, acepté la posibilidad que me planteaba, sin discutir. A costa de algunas páginas de mi novela.

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