martes, 14 de diciembre de 2010

Numerología

La física cuántica es algo doméstico.
Por eso es posible que, disfrazada de Ficción, la Ciencia tome Mitos y Leyendas como base.
Cosa de herejes, desde luego. Y de plebeyos.
Hasta no hace mucho, en la oscura Edad Media, la experimentación, física, con las manos, era despreciable.
Pitágoras es filósofo puro. Jamás se manchó las manos.
Fue sin embargo Arsitóteles, contaminado de oriente, quien puso los fundamentos de la sociedad que gozamos o soportamos, según la suerte de cada cual.
¿Funciona? Sí. Pues no te preguntes por qué.
El Platonismo delira...
(...)
Treinta y seis. Un tres y un seis.
Suman nueve.
¿O seis tres veces?.
Lo mismo, pero, al revés...
Números de magia negra. De los que se enseñan todavía en la Cueva del Nigromante, donde da clases el mismo Lucifer, en las criptas de la universidad de Salamanca...
(...)
Disfrazada en leyenda, la aritmética toma un cariz dorado. De llameante fragua de Vulcano.
Sin embargo hay un límite.
Aunque los puntos que delimitan un área son siempre infinitos, hay áreas que son más pequeñas que otras. O viceversa.
Por eso puedo saber que su superficie, es decir su integral, no es igual, ni infinita.
(...)
Existe una cantidad limitada de tres números, aquí edades, que dé como producto treinta y seis.
Son pocas, basta aplicar un método.

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