sábado, 12 de mayo de 2007

¡La física cuántica es algo doméstico!



-Haz el favor de mirar en la base de datos: ¿Te suena Juan T. Volta?



-Espera un momento, ...sí, claro,... ¡no!

-¿Sí o no?

-Un momento, que esto parece que se ha bloqueado...

-¡No jodas!

-Ya vuelve... Aquí no está. Me había parecido...

Sobre la pantalla del ordenador una interferencia en forma de línea blanca que atraviesa lentamente la pantalla distorsionándola de abajo arriba, actualiza los nombres,... y los recuerdos.

El cambio de realidad ha culminado con éxito.

-Debe ser alguna confusión. Ha llegado un correo con un texto –Ángel agitaba despreocupadamente un disco compacto metido en un sobre de correo abierto-... no sé, me sonaba familiar, pero si dices que...

-Vamos, Ángel, estos chismes no se equivocan.

-¡Y una leche! Bueno, lo pasaré a Gema, de todas formas. Aunque, sin referencias, no creo que llegue a ser evaluado por los correctores,... ¿Juan...Volta? ¡Que vuelva a escribir!

-Se te ve alterado: ¿Habéis vuelto por el ginecólogo?

-Marta no quiere. Está desmoralizada. Habrá que esperar.

-Paciencia.

-Si consiguiéramos sacar adelante la inseminación, me gustaría que fuera niña, me gusta Brigitte,... como este remite. Supongo que por eso pensé que me sonaba...

Él había asumido su incapacidad para engendrar; a ella parecía que le faltara algo:

No se resignaba a gestar el hijo de un desconocido.

Eran ya más de dieciocho años, (la edad de Gema, su sobrina política). Su paciencia se agotaba, pero no se decidía a pedirle a él el divorcio; era como dejarle tirado.

Si las circunstancias, los factores, hubieran sido otros,... un mínimo cambio...

(...)

A quien corresponda: Debido sin duda a una confusión ha llegado a mí un envío postal que, a pesar de tener mi dirección, creo que no me está destinado.

El CD adjunto, al que tan solo eché un vistazo, parece corresponder a un texto novelado que hubiera sido dirigido a su editorial, confundiéndose o cruzándose su dirección con la mía, en Salamanca. Quizá coincida el nombre de la calle, allí enMadrid; el código postal no figura.

Como sea, no reconozco al autor ni a ninguno de los personajes. El remite resulta ilegible, pero como en una breve nota aparece el nombre de su editorial, me he creído obligada a reenviarles el correo perdido.

Saludos, Brigitte.

P.D. (Junto con el envío ha llegado una especie de cápsula pequeña, quizá una muestra comercial de algo; no creo que exista ninguna relación con el texto, aunque hayan llegado a la vez. Lo conservaré, si no hay otra indicación por su parte).

(...)

Toda para ti -le cedió Ángel mentalmente- sea lo que sea, Brigitte...

3 comentarios:

Isoba dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
: yo soy crazymouse...un varón europeo e infiel y no sé para que sirve un blog. A pesar de ello he caido en la trampa. dijo...

Buen relato, aunque para apreciarlo en su totalidad, es necesario entar en "el meollo" de la historia.
Buen planteamiento y fluidos dialodgos, a mi juicio.
Un saludo.

maría magdalena gabetta dijo...

Vien a agradecer tu visita y me encontré un buen texto, imagino que me gustará seguir leyéndote, cosa que haré. Un abrazo. Magda